Una, dos y tres, ¡Patata!

Hay gente que tiene verdadera pasión por sus aficiones desde siempre y para siempre; es gente que ha llegado a conocer con gran profundidad ese campo que tanto le gusta que el conocimiento que tienen me genera envidia. Envidia de la buena, de esa envidia de admiración que me hace sentirme muchas veces como un completo ignorante incapaz de llegar a saber ni la décima parte que él. Un querer que se transforma habitualmente en un no poder.

Pero se asume.

Una afición que poco a poco ha ido a más ha sido la fotografía. Antes tenía una Canon Powershot A75, es una buena compacta que hacía buenas fotos. Pero las hacía ella, era difícil que las fotos te quedaran como tú querías, siempre quedaban como a ella le apetecía. Comencé a interesarme un poco más, a mirar cómo funcionaban las cámaras réflex, cómo se debía hacer una foto, qué había que saber, etc. También a ver fotografías en sitios como Flickr, es increíble lo fácil que es perderse en él viendo fotos de gente que como siempre, me dan envidia :)

Al final, gracias a un comentario en el momento oportuno me regalaron una cámara de fotos, una Nikon D60. ¡Qué diferencia a la hora de hacer fotografías! Ahora las fotos salen como uno quiere, no siempre, pero si la mayor parte de las veces. Oír cómo se cierra el obturador cada vez que haces click es algo único que hace que al final acabes haciendo un montón de fotos cada vez que la llevas contigo. Unas 200 el fin de semana que estuve en Albacete, unas 700 en el viaje a Japón, otras 300 en el viaje a Valencia, unas 200 más este último fin de semana de San Isidro…

Lo qué mas me gusta luego es cuando ves una foto que ha salido perfecta, la miras una y otra vez, a lo grande, a lo pequeño, le cambias los ajustes por aquí, por allá, se la enseño a Bea, se la enseño a mi madre, la miro yo…

No soy un gran fotógrafo, no creo que llegue a serlo nunca, pero me encantan las fotografías que hago.

6 Responses to “Una, dos y tres, ¡Patata!”

  1. Inagotable Says:

    A mi me ha pasado lo mismo, de hacer fotos y poder hacer poco con ellas, ha ir con la cámara réflex a buscar el mejor encuadre, la luz correcta, modificar el tiempo de exposición y la abertura de diafragma para luego gastar horas retocando la RAW, buscando la foto que querías desde un principio.

    La primera foto por la izquierda de la segunda fila está genial, aunque haber estado allí para hacerla apuesto a que fue mejor :P

    ¿Tu Nikon tiene el disparador a la izquierda?

    PD: a mi me sigue faltando el trípode para las fotos con luz escasa.

  2. Onir Says:

    Y lo bien que te lo pasas toqueteando todos los botones hasta lograr lo que quieres… lo peor es cuando la foto se la haces a alguien. Bea se aburre de esperar a que dispare :D

    Esa foto me encantó, lo mejor fue cuando luego me di cuenta de que mi Mac tenía ese mismo templo de Kyoto entre los fondos de pantalla.

    No, está a la derecha, es un reflejo en espejo.

    Yo tengo un mini tripode de 100 Yenes :D

  3. Inagotable Says:

    Yo también tengo un minitrípode pero mi cámara lo hunde hacia abajo, no aguanta el peso entre el cuerpo y el teleobjetivo xD

    A veces pienso en lo cómodo que podría ser hacer esas fotos (las de personas) en modo automático, pero prefiero que esperen jejeje.

    Y sobre la foto, en descuidarte el suelo estaba marcado con un “póngase aquí para hacer la foto” xD

  4. Gandhi Says:

    Biennnnnnnnn!!! Otro enganchado a la fotografia!!! biennnnnnnnnnnnn!!!

  5. Luis Says:

    Me encanta esa nitidez, todas las opciones a tu gusto, ese sonido del obturador. Pero sabes una cosa… el problema es el peso, y tener que cargarla :(

    Venga, ¡sube más fotos!

  6. Onir Says:

    @Luis: Una cosa por la otra, es lo malo. Pero por ahora, el placer de ver luego las fotos yo creo que compensa el llevarle encima. Además, disfrutas haciendo las fotos más que con las normales :)

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