Una carta anónima…

Ayer, gracias al sistema de contacto del blog, me llegó a mi bandeja de entrada un correo electrónico pidiéndome un favor. Es algo un poco extraño ya que normalmente la gente me suele preguntar cosas sobre la carrera, sobre Linux o me pide otro tipo de favores (aunque sexuales por ahora no me han pedido ninguno 😛 )

Así que como yo soy de los que luego pide favores también, aquí está publicada la carta anónima que me envió:

“Yo soy como muchos, también soñé con hacer esas cartas de amor en las que mientras las estas leyendo tienes un dolor en el estomago , tal vez sea por el sentimiento que transmiten o por la situación que con una simple pregunta desencadenan y con gran soltura resuelven haciendo que te resbale la lágrima que tenias guardada desde hace tiempo en la retina.

No quiero imaginarme que estarás haciendo ahora mismo, ni pensar que te vas a poner en carnavales porque todo me da ese miedo del que tanto tú hablas, pero que yo realmente sí siento. En eso se basa todo, sentimientos, ¿eres capaz de describirlos? porque yo sinceramente no, pero aun así los siento.

Cada día que te doy recibo tus celos y tus ganas de apartarme del mundo, meterme en una burbuja y estar sólo para ti; yo como tanto que te quiero me lo callo, y por algún lado tengo que explotar, por eso pego a las paredes un día y al siguiente hago algo tan constructivo como escribir esta carta.

Antes de ti todo iba bien, tenía todo, o por lo menos casi todo lo que necesitaba, tenía a mis amigos, tenía mi vida y esos momentos de los que todo adolescente habla: estar con sus amigos, un pedo que no sabes ni por donde vas… pero ahora todo eso lo paso contigo, todo lo paso junto a ti, me siento un complemento de tu vida, una prolongación de tus disfrutes; cuando estoy bien me dueles, cuando estoy mal me sueltas, vuelvo a recuperarme y me vuelves a cojer.

Y todo esto pasa por ese tonto sentimiento que algunos tienen y otro padecemos como una enfermedad que da miedo al que la está sufriendo como un enfermo en el hospital esperando su momento. Paso mis días asustado, pensando si me estarás engañando por tu poca fidelidad, y aunque me entero de ello, vuelvo a ver tu rostro, tu cara de niña buena y pienso que será la ultima, que te quiero tener siempre a mi lado, pero regreso a la soledad de mi habitación, un ordenador y un poco de música, vivo arrodillado a tus pies, con una carta entre las piernas la cual me esta sacando esa lágrima que tenía en la retina, y siempre esperan a tus frases de desagradecimiento para salir. Mientras tanto, seguiré arrodillado a tus pies.”

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7 Responses to Una carta anónima…

  1. Valarauko says:

    Jode!!! hombre, si lo lees despacio, creo que te chafa las ilusiones Onir, parece que va de un chico a una chica, por lo que me da la impresion de que el autor se ha confundido, sino….. la carta es muy muy estraña :S

  2. Pingback: meneame.net

  3. Ernest Schutz says:

    Termine mas confundido que de costumbre.

    Ernesto Schutz

  4. Colymore says:

    Bonita carta..;)
    Gracias Onir, saludos!

  5. Tebb says:

    ¿Soy el único al que eso de “la carta entre mis piernas la cual me está sacando las lagrimas de mi retina” le parece un poco porno?

  6. Onir says:

    @Valarauko: Está claro que la carta no está dirigida a mí…

    @Tebb: Jajajaj, se estaría cortando con el canto del papel.. 😛

  7. Bea says:

    está claro que la carta NO es tuya…
    ya te dije yo que la gente se iba a confundir

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